Centros de día e intergeneracionalidad: la inteligencia artificial e innovación al servicio de las personas mayores

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Centros de día e intergeneracionalidad: la inteligencia artificial e innovación al servicio de las personas mayores

Considerando que la población mundial envejece a un ritmo sin precedentes, las organizaciones internacionales resolvieron sumar esfuerzos con el propósito de promover un envejecimiento saludable, pleno y activo, relevando la innovación, con soluciones digitales e Inteligencia Artificial. Una de las prioridades es repensar el funcionamiento de servicios como los Centros de Dia. Se trata de unidades de trabajo interdisciplinario, emplazados en la comunidad, donde se fomenta la actividad física, cognitiva y recreativa de las personas mayores. Es menester que ellos se concentren en la promoción de un enfoque integral y personalizado, respetando las preferencias de cada persona mayor y su autonomía, habilitarse como si fueran su hogar y, adaptar sus prestaciones a las necesidades específicas, en un trabajo intersectorial, que involucre a municipios, gobiernos locales, las empresas privadas y a la sociedad en su conjunto. En tal sentido, cabe relevar algunas experiencias a considerar en nuestra reflexión:

Suecia, sistema sueco de atención a las personas mayores es una parte integral de su política de bienestar, con una participación determinante de la sociedad en su conjunto. Tal es el caso de “Comunidades Amigables con la Demencia”, que incluye alianzas entre constructoras y la famosa tienda IKEA, destinadas a edificar casas para personas que viven con demencia. Italia, se ha posicionado desde lo técnico, publicando un documento de consenso, sobre aspectos que debieran tener los Centros Diurnos, específicamente aquellos que trabajan con personas que viven con Demencia. En él se hace hincapié en el uso de innovaciones como musicoterapia, aromaterapia y luminoterapia, mostrando evidencias en la reducción de los síntomas psicológicos y conductuales. En Suiza, los centros diurnos han incorporado la Telemedicina, y el seguimiento de enfermedades crónicas y monitoreo de signos vitales desde casa; experiencias de realidad virtual para estimular la mente y reducir el estrés; sensores inteligentes y cámaras de seguridad para rastrear la actividad física de las personas mayores en domicilio, el sueño, caídas y otros parámetros de salud de los residentes. Como una forma de personalizar el cuidado, los algoritmos de IA se utilizan para adaptar las actividades y los planes de atención a las necesidades individuales de cada persona mayor. Esto incluye horarios, ejercicios y terapias específicas, junto a administración de medicamentos automatizada. En España, el Centro Diurno Armavir, incorporó en el cuidado de personas mayores: realidad virtual (RV), ofreciendo un especial de turismo de realidad virtual, que les entrega la posibilidad de conocer nuevos lugares, revivir recuerdos y participar en actividades interactivas; asistentes virtuales y algoritmos personalizados: que implementan chatbots o asistentes virtuales para brindar información, recordatorios de medicamentos y compañía. A través de algoritmos de IA, crean planes de actividades adaptados a los intereses y habilidades de cada residente, que incluyen ejercicios físicos, juegos cognitivos y talleres creativos.

La crisis mundial de los cuidados motivó la creación de modelos intergeneracionales de centros diurnos, con la intención de compartir programas, servicios y actividades.  Asimismo, de contribuir a superar las barreras entre ambas generaciones, aumentando la interacción y consiguiente bienestar. Sus programas relevan lo: artístico, juegos, cocina y actividades al aire libre. En Austin, EEUU bajo el alero de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, se generaron encuentros virtuosos permanentes entre personas mayores y niños. Sus primeros resultados han confirmado el incremento en la autoestima y percepción de autoeficacia de ambos grupos. En Europa, Suecia cuenta con un centro intergeneracional en SällBo. Abierto en noviembre pasado, se trata de una residencia que acoge a 72 personas entre 70 y 18 años. Amén de lo arriba indicado, promueve el desarrollo, destreza, funcionamiento cognitivo y relaciones sociales. España, tiene el Centro Intergeneracional de Macrosad en Andalucía, de similares características. En Japón. funciona el centro intergeneracional Kotoen, producto de la fusión de un centro para personas mayores y de una escuela infantil. ya cuenta con una moneda de cambio,  por horas de cuidado o cooperación en actividades cotidianas de personas mayores: llamada Fureai Kippu.

Tratándose de una situación que preocupa a las sociedades del Norte y del Sur global, particularmente a Chile por su realidad poblacional ( casi 3 millones de personas mayores de 60 años ), la descripción de las nuevas tecnologías disponibles para Centros de Dia, como la introducción de Centros Intergeneracionales, abren la posibilidad cierta de acceso a instrumentos capaces de redefinir nuestras respuestas a las personas mayores. Lo anterior, requiere un levantamiento actualizado de sus demandas, habilidades, capacidades físicas y cognitivas, que debe dar origen a “un plan estratégico con objetivos claros, identificación de recursos necesarios y un cronograma de implementación”. En lo principal, este debe consignar un trabajo interdisciplinario de todos los actores de la sociedad “capaz de identificar y abordar las necesidades sociales y sanitarias”; incluir alianzas con contrapartes nacionales e internacionales; incorporar tecnologías de punta adaptadas a sus necesidades (ej. monitoreo de la salud), qué hagan viable la implementación del plan; capacitación al personal y personas mayores; difusión; y, fiscalización de resultados.

En el caso de los Centros Intergeneracionales, junto con fomentar la convivencia y aprendizaje mutuo entre personas de distintas edades, contribuyendo a generar ciudades más inclusivas, un primer proyecto debería considerar la incorporación de escuelas y jardines infantiles, con un programa focalizado en actividades culturales y físicas, intercambio de habilidades manuales y culinarias. En suma, nos enfrentamos a un desafío cultural como sociedad, donde la ciencia, la tecnología, la innovación y las más diversas formas de asociatividad deben integrarse.

Por José Luis Balmaceda, Pdte. Fundación Sinergia Humanitaria. Y María José Gálvez, Directora Ejecutiva Fundación Sinergia Humanitaria.

 

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